Los diamantes son una marca de identidad. Simbolizan el amor, la pureza y la belleza. En el interior de un diamante Montblanc, los rayos luminosos se reflejan hasta el infinito y el brillo se refracta para crear un prisma de un deslumbrante rango de colores. Esta obra maestra de la artesanía gemológica ha inspirado la fragancia femenina de Montblanc